Skreemr

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Skreemr

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El ingeniero canadiense Charles Bombardier ha inventado el avión del futuro, un vehículo hipersónico volador capaz de alcanzar tal velocidad que podrá dar la vuelta al mundo en apenas 4 horas. Parece sacado de una película de ciencia ficción pero no.

Skreemr, que es el nombre que recibe esta nave con cuatro alas, permitirá volar de Madrid a Nueva York en media hora... En teoría. Y es que, los estudios realizados para poner en pie semejante avance en el transporte aéreo, están siendo realizados sobre tecnologías que se encuentran en desarrollo en estos momentos por lo que aún es un mero concepto que se espera puedan convertir en realidad.

¿Y cómo llegaría a funcionar algo así?

Según explican, en vez de despegar de la manera clásica que todos conocemos, el avión sería lanzado desde una plataforma con raíles tras la generación de un campo magnético siendo algo similar a lo que se viene haciendo con los trenes bala japoneses. Ya en vuelo, una serie de cohetes de oxígeno líquido aumentarían la velocidad de Skreemr hasta Mach 4 y, posteriormente, se activaría un estatorreactor de combustión supersónica (cargado de hidrógeno u oxígeno comprimido) hasta alcanzar 12.250 kilómetros por hora, diez veces la velocidad del sonido.

Para que nos hagamos una idea más real y concreta, este vehículo tiene la particularidad de superar cinco veces la velocidad del Concorde.

La intención de su inventor es que Skreemr pueda ser utilizado como un avión comercial transportando aproximadamente a unos 75 pasajeros aunque, como decimos, tendremos que esperar un par de años a que Estados Unidos termine de desarrollar los estatorreactores de combustión supersónica en los que actualmente se encuentran trabajando junto a China.

Aún así, tal y como publican como "The Telegraph" o el periódico canadiense "The Globe and Mail", todavía hay que encontrar un material asequible que pueda soportar el calor extremo de la aceleración y, sobre todo, encontrar la manera de lanzar la aeronave con éxito sin que los pasajeros pierdan la conciencia debido a sobrecargas con la fuerza de la gravedad.

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